Un verano (algo) diferente

Se veía venir (o puede que no, si creíamos en un arreglo rápido de la distopía hecha realidad). Al final este ha sido un verano diferente. A ratos triste, por la falta de reencuentros al uso, conciertos al uso y fiestas al uso. Por momentos inquietante, sin saber qué nos depara la vuelta a la rutina más incierta de la historia. Pero también ha sido un verano de proximidad. De #Galiciar, valorar lo que tenemos y no lamentarse por lo que pudo ser y no fue. Y seguimos sin saber si este será el nuevo tipo de verano que nos espera.